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Conozca de la vida cotidiana de los artesanos que elaboran artesanías preciosas de excelente calidad.
Doña Argentina del Carmen Gutiérrez tiene 35 años de edad y 15 años de elaborar artesanías en barro. Al casarse, su esposo y sus cuñadas le enseñaron a elaborar artesanías en barro, de esa forma da inicio a su pequeña micro empresa con la que cuenta actualmente.
Además de ser la jefa de familia de 5 hijos, también administra su micro empresa. Ella está al frente del proceso productivo principalmente en el diseño, dibujado de la pieza, quemado de las piezas y además se encarga de la comercialización de los productos.
Doña Argentina nos cuenta que tiene que levantarse todos los días a las 5 de la mañana, a preparar la comida para los hijos que estudian por la mañana, al terminar se prepara para iniciar las actividades de la empresa: comprar las materias primas si algunas de ellas se ha terminado (barro, leña, colores entre otros), continuar el proceso de producción de un pedido o iniciar uno nuevo, otra de las actividades es la búsqueda de trabajadores para subcontratarlos cuando tiene un pedido grande para poder cumplir con el cliente.
Ella se apoya en dos de sus hijos, su hija mayor de 17 años y su hijo de 16 años. Esta humilde pero muy emprendedora mujer nos dice: "a mis hijos yo les he enseñado el oficio y hoy ya tengo frutos porque la producción ha incrementado por contar con casi dos trabajadores a medio tiempo, mi hijo esta aprendiendo a tornear pieza para que el dinero quede en casa.
Doña Argentina es beneficiaria del Programa de Fomento a la pequeña Empresa de Nitlapán - UCA, recibe capacitaciones empresariales, asesorías y exportas parte de artesanía que produce a través de la Comercializadora El Güegüense. Sin embargo unos de sus sueños son. "Llegar a mantener un el nivel de producción estable durante todo el año", me gustaría que la comercializadora realice los pedido principalmente en los meses de poca demanda Mayo, Junio, Julio Agosto, Septiembre, Octubre y Noviembre, aunque los tres últimos mejora un poquito".
Otros de los sueños de Doña Argentina es poder mejorar la infraestructura de su taller, ella nos cuenta que con los tres pedidos que elaboró y exportó para Utha y Seattle a través de la comercializadora El Güegüense, compró una torneta (parecida al torno pero con dimensiones pequeña se utiliza en mesa) la que ayuda agilizar el trabajo y mejorar la calidad del productos.
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